Enfermedad de la Adicción- La enfermedad en la persona -Drogas

"El cuarto paso es hacer una evaluación personal para identificar los defectos de caracter"

LA ENFERMEDAD DE LA ADICCIÓN

El alcoholismo o adicción a otras drogas, así como algunas conductas compulsivas coexistentes, han sido y siguen siendo una de las preocupaciones más importantes en nuestro país. No sólo son un problema de salud pública, sino también familiar, social, económico, laboral y legal: la adicción no sólo afecta a quien la padece, sino a todas las personas de su entorno.

CONCEPTO DE ENFERMEDAD

A pesar de que desde hace muchos años la adicción ha sido definida como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud, muchas personas siguen creyendo que se debe a un hábito o a un vicio. Por este motivo sigue siendo estigmatizada y, desafortunadamente, tanto la persona adicta como las personas que la rodean evitan hablar del problema por temor al juicio de los demás y porque piensan que en realidad no tiene solución.

Resulta paradójico pensar que otras enfermedades crónicas con menor difusión sean tratadas y aceptadas mientras que la adicción que afecta cada día a más personas siga siendo considerada como un problema marginal y se enfoque con tanta desesperanza y vergüenza.

La adicción a las drogas tales como el alcohol, la cocaína, el cannabis, drogas de diseño, los medicamentos de prescripción médica, o cualquier droga psicoactiva que haya tomado una evidente prioridad autodestructiva en la vida de una persona, no tiene un sólo origen. Es un fenómeno multicausal que puede presentarse en cualquier persona, sin respetar raza, religión, sexo, ni condición económica, familiar o social.

Esta enfermedad es primaria, crónica y progresiva. Primaria significa que es una enfermedad en sí, no un síntoma de otros problemas emocionales o desórdenes psicológicos. Por ser una enfermedad, es una condición involuntaria que impide que la persona adicta ejerza el autocontrol, a diferencia de quien no la padece; por este motivo es una cruel equivocación insistir en que la persona tenga "fuerza de voluntad" para dejar de intoxicarse.

La adicción es una enfermedad caracterizada por la pérdida de control en el consumo de una o varias drogas adictivas (alcohol, cocaína, cannabis, tranquilizantes, etc.). Esta pérdida del control hace que el adicto, aunque se lo proponga, no consiga dejar de consumir definitivamente por sí mismo.

Hemos de ser conscientes de que ni la voluntad del paciente ni la presión de los familiares van a resolver el problema. Sólo un tratamiento profesional adecuado podrá abordar la situación y lograr la recuperación del paciente.

DEPENDENCIA A DROGAS

Es una enfermedad caracterizada por un patrón desadaptativo de consumo de una o más drogas, (naturales o químicas) que lleva a un deterioro o malestar significativo en todas o casi todas las áreas de la vida: social, laboral, escolar, familiar, de pareja, o recreativas. La persona que presenta dependencia a alguna droga, conforme pasa el tiempo y continúa con su consumo, va obteniendo un efecto cada vez menor ya que empieza a desarrollar tolerancia y a tener la necesidad de consumir cantidades cada vez mayores. En algunos casos, se utiliza la misma droga u otra para aliviar los síntomas de la abstinencia. La dependencia a drogas puede acompañarse de estados de depresión cada vez más recurrentes. La negación, la minimización y el autoengaño respecto a las consecuencias destructivas de la dependencia a drogas, son mecanismos mentales característicos de esta enfermedad.

CODEPENDENCIA

Es un patrón de comportamiento desadaptativo por el cual la persona tiende permanentemente a anteponer las necesidades e intereses de los demás a los suyos propios. Esta tendencia obedece a la necesidad de obtener amor y aprobación de los demás. La persona experimenta autocríticas severas, teme al rechazo, y presenta sentimientos de baja autoestima. Emocionalmente vive con insatisfacción generalizada en cuanto a logros personales. Tiene la necesidad de controlar a las personas, lo que puede hacer persiguiéndolos, descalificándolos, siendo el que resuelve los problemas de todo el mundo, o "victimizándose". Se observa una incapacidad para expresar asertivamente las emociones y deseos propios, por lo que cuando se decide, puede hacerlo de manera iracunda y explosiva. Debido al tipo de relaciones que la persona codependiente establece con los demás, puede estar viviendo situaciones de violencia y abuso en las relaciones de pareja, familiares, laborales y sociales.